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Remando Juntos

Sepamive busca “que nuestros hermanos migrantes no caminen más de la cuenta”

por | Mar 22, 2021

Criseth Lubo tiene 40 años. Llegó hace un año y medio a la ciudad de Cartagena directo desde Venezuela y huyendo  de la situación que vive su país. 

“Llegué al barrio los Jardines y allí por unas personas me enteré que había una casa en donde ayudaban a los Venezolanos y retornados colombianos, así que buscando y buscando direcciones llegué a Sepamive.  Ahí, cuenta, le pidieron sus datos, reunió unos requisitos, planteó su situación y le dijeron que le podrían brindar apoyo con citas médicas y medicamentos, además de brindarle la asesoría necesaria.

Sepamive es el Programa de Servicio Pastoral a los Migrantes Venezolanos, liderado por la Arquidiócesis de Cartagena con sus parroquias y entidades del Rostro Solidario, que acompaña y atiende a los migrantes venezolanos y retornados. “Además de fortalecer la ayuda humanitaria en nuestro territorio, queremos llevar la experiencia de Dios a un pueblo que está en camino, para que no caminen más de la cuenta, y cuando lleguen a nosotros sientan que todo ha valido la pena”, asegura Leonor Londoño, coordinadora del programa, agregando que, “el acompañamiento que se realiza en el proyecto es haciendo énfasis en 4 verbos que el Papa Francisco le ha pedido a su iglesia practicar en virtud de que no somos frontera: acoger, promover, proteger e integrar”.

Foto 1: Voluntarias de Sepamive durante las jornadas de salud organizadas con el fin de contribuir al bienestar y a la mejora en la calidad de vida de los migrantes venezolanos que habitan en la ciudad.

 Acoger tiene que ver con el brindar orientación sobre los servicios a los que pueden acceder los hermanos venezolanos, haciendo énfasis en el cuidado espiritual; proteger: corresponde a atender y acompañar con un enfoque de derechos y no de favores, brindando atención médica y orientación sobre la ruta de atención y jurídica. Promover: involucra trabajar en un sistema de gobernanza migratoria local, requiere identificar organizaciones y grupos de apoyo, establecer redes de aprendizaje y coordinar acciones a nivel local, regional y Nacional; e integrar: es permitir que, en el marco de la cultura del encuentro, los migrantes construyan su hogar en comunidad local y enriquezcan la cultura local con elementos culturales propios de su cultura. Propone iniciativas que permita la estabilidad socioeconómica

“Escucharlos y acompañarlos nos ha mostrado  las acciones que como Iglesia estamos realizando: Asistencia en salud, atención psicosocial, ayuda alimentaria, educación de niños y jóvenes, actividades recreativas y atención espiritual”, asegura Rafael Castillo Torres, Director ejecutivo de la Corporación Desarrollo y Paz del Canal del Dique y Zona Costera.

“Además de haber recibido el acompañamiento por parte de Sepamive, Criseth hoy es voluntaria del programa “Me he convertido en voluntaria, estoy apoyando el programa donando mi tiempo, y estaré eternamente agradecida con este programa porque  me han asesorado, me han atendido, e incluso me he formado en temas de cocina”.  Criseth Asegura que si bien traía conocimientos precios, esta formación le ha permitido generar recursos a través de la preparación de productos de repostería y cocina. “No tengo un trabajo formal, pero hago tortas, deditos y muchas cosas que me permiten generar ingresos”.

Foto 2: Entre los servicios brindados a los migrantes venezolanos que participaron en estas jornadas de salud, se encuentran Medicina interna, ginecología, enfermería entre otros.

Leonor asegura que la alianza con diferentes organizaciones de la sociedad civil entre las que se encuentran action medereor, el Banco de Alimentos, OIM, ACNUR, ONU Mujeres, Renacer más los acercamientos que han tenido con instituciones como la Secretaría del interior, Secretaría de Educación, la personería, la registraduría. Migración Colombia y Cancillería, han permitido allanar este camino para el acompañamiento que se realiza con los hermanos migrantes. “A diciembre de 2020 hemos caracterizado 600 familias y atendido y acompañado a 1.800 hermanos venezolanos: con entregas de mercados, capacitaciones, atención médica para niñas niños, mujeres en estado de embarazo y adultos mayores”.  Agrega también que 13 personas están donando su tiempo para atender a los hermanos migrantes: “contamos con el voluntariado de  trabajadoras sociales, una abogada, enfermeras, dinamizadoras juveniles, médicos, pediatras  y una persona para servicios varios, lo cual es muy valioso para este proceso” 
“Cuando se está en un país ajeno, uno no sabe con qué se va a topar, me he encontrado con gente que se ha expresado mal de nosotros porque estamos en su país y dicen que qué hacemos aquí, pero también uno se encuentra con gente buena que está dispuesta a tender la mano  a ayudar.  Estoy muy agradecida con Cartagena porque hoy es mi hogar”, finaliza Criseth.